Al día siguiente se levantaron muy temprano para prepararse el desayuno, no era muy distinto a lo que habían cenado la noche anterior por que hoy otra vez estaban desayunando carne lo único que se diferenciaba era que en la cena habían comido carne de conejo que por cierto en esa época estaba muy cara y de la del desayuna era de pavo.

-Será mejor que le demos algo para comer ase hombre o sino lo más seguro es que muera de camino al castillo de Dimitri y lo peor que nos puede suceder es no tener a este hombre para poder justificar lo que sabemos-Dijo Lerta y se puso de pies debido a que charli estaba llorando de nuevo así que fue a ver lo que le pasaba.

Muter se levanto con dos trazos de carne de pavo y se acercó al hombre y se las dio con una sonrisa en la cara. Pero esa sonrisa cambio al ver que el hechizo paralizador ya había pasado su efecto y por que había conseguido quitarse las cuerdas. Pero había una cosa que muter no entendía que era por que no se abra ido corriendo por la noche o por que no nos ha matado cuando esa era su misión.

-¿Por qué no te has ido si te has conseguido liberar?-Dijo Muter mientras se agachaba para poder verle la cara.

-Por que después de mucho esperar e conseguido liberarme de mi amo, gracias a vosotros-Cuando termino de hablar se abalanzó sobre Muter para darle un abrazo en señal de agradecimiento. Lisa se puso a levantarse pero Muter le hizo un gestó con la mano para que no atacara.

Al despegarse el hombre del cuerpo de Muter se pudo ver que estaba llorando, se pasó dos veces la mano derecha para quitarse las lágrimas y paro de llora.

-¿Cómo te hemos podido liberar?-Pregunto muter con alegría de ver que había podido ayudarle.

-El Rey me controlaba gracias a la varita que tengo hay perdió poder sobre mi. Y cuando se metió en tu mente dio la casualidad que a la misma vez que tu, te pusiste hacer frente al Rey yo también y se ve que tubo que dejarme libre para poder seguir hablando contigo.

-Pero si según el no le estaba haciendo nada.

-Entonces a lo mejor fue suerte lo que tuve y nada más-Dijo con un tono más alegre y se quito la capa negra y al quitársela dejo al descubierto a un chico de más o menos de dieciocho años, era rubio y fuerte, bestia solo con un pantalón medio roto.

-Si.-Dijo Lerta desde la hoguera-Solo tiene que tener dieciocho años.

-Si señora.

-¿Cómo acabaste así?-Pregunto Lisa.

-Es una historia un poco larga.

-Pues siéntate con nosotros y cuéntanosla.

El chico se sentó al lado de Lerta, pero antes de empezar a contar la historia cogió otro trozo de carne y le metió un buen bocado, al fin consiguió que el trozo de carne le pasara por la garganta y comenzó a contar la historia.

-Mi historia comenzó hace unos dos años en un pueblo llamado Hiero. El nombre es debido a que allí se hacia el mejor hiero de todo el mundo.-Se detuvo para meterse otro trazo de carne en la boca y continuo-Eran ya las doce de la mañana cuando unos soldados y magos del Rey Max. Aparecieron prendiéndole fuego a todas las casas. A las pocas horas ya estaba todo en cenizas.-Conforme el chico continuaba la historia su cara se iba transformando en una cara de dolor y sufrimiento-Pero nosotros seguimos luchando, pero no duremos mucho allí, conforme avanzaba el tiempo, íbamos perdiendo hombres y llego el punto que no teníamos ni comida. Así que decidimos que los hombres de cada familia se quedaran a seguir peleando y que el resto de cada familia se fuera.-El chico se detuvo para quitarse con la mano que tenia libre, unas lagrima que le bajaba lentamente por la mejilla derecha-Mi padre me dijo que me fuera con mis hermanos pequeños y con mi madre y su hermana.-continuo el chico que parecía estar sufriendo conforme avanzaba más la historia-Pero me negué rotundamente y al fin me quede por la excusa que cada vez habían menos magos en el pueblo. Al siguiente día de tomar esa decisión las familias se escaparon mientras que yo peleaba al lado de mi padre. Después de dos días solo quedábamos cinco hambres solo habíamos dos magos y los otros tres eran hombres normales. Y lo peor era que ya no tenía a mi padre para apoyarme, había muerto el día anterior. Estábamos muertos de hambre, las ultimas fuerzas que nos quedaban las empleemos en hacerles una emboscada a su campamento, solo comenzar el combate ya solo quedábamos los dos magos, intentemos ganar asta cuando nos quedo una gota de fuerza, una vez perdidas todas mis fuerzas caí al suelo y me desmaye. Desperté dos semanas después pero ya era tarde, cuando me di cuente el Rey Max ya me controlaba. Luego me tire un año en su castillo del Rey Max entrenándome contra mi volunta, ya se que suena un poco raro pero no podía hacer nada para negarme. Cuando acabo el año me mandaba hacer misiones, siempre eran las mismas reclutar más soldados, hace poco ara dos semanas se entero que había otra espada y que esa espada la empuñaría el elegido para quitarle la vida y su imperio. El Rey reunió a los mejores soldados para buscar la espada eran veinte, solo un consiguió la espada todos los demás murieron en el intento, nos enteremos por una carta que envió. El Rey mando un grupo para ayudarle a volver en ese grupo estaba yo. Iba todo bien pero una de nosotros robo la espada y se largo. Luego nos encontramos con vosotros y depuse de eso ya sabéis toda la historia.

A continuación se quedaron todos sin palabras como sin saber que decirle aquel pobre chico. Al estar todos callados se podía escuchar el canto de los pájaros.

Pasaron cuatro días sin que fueran atacados por nadie pero el quinto día a las doce de la mañana se encontraron con que aquel chico tenía la espada en su poder y parecía que estaba de nuevo en el poder del Rey.

-Emvilios-Susurro Lisa por la espalda detrás del chico dejándolo paralizado.

Rápidamente Lerta le quito la espada.

Muter se acercó a el para atarle las mano a los pies para cuando se fuera el hechizó no pudiera ser peligroso.

-Será mejor que hoy no avancemos-Dijo Lerta mientras guardaba la espada en un lugar seguro.

Se tiraron todo el día recordando los viejos tiempos de cuando ellos estaban en el ejercito contra el Rey.

Después de cenar Lisa encontró una nota escrita en un tronco de árbol y fue a llamar a Lerta y a Muter. En la nota ponía:

Soy yo el chico que liberaistís de las manos del Rey Max, lo más seguro es que dentro de poco

Os traicione el Rey esta intentando controlarme,

Si lo consigue quiero que me matéis no quiero

Servir a ese bastando

-Si quiero que lo matemos lo aremos pero después de llevarlo ante nuestro Rey para demostrar que es verdad luego lo mataremos.-Dijo Lerta- Será mejor que nos acostemos.

Al siguiente día se levantaron temprano y prepararon unos trozos de carne para desayunar.

En medio del desayuno salto Muter diciendo:

-¿Por que no utilizamos escobas mágicas para llegar antes?

-Por que no tenemos son muy caras-Dijo Lisa recordando que una vez tubo una pero que cuando la escoba tenia cinco años, se le rompió en pleno vuelo y lo peor fue que estaba a una distancia de unos mil pies y que después, estuvo a punto de morir del golpe pero después de dos meses se recupero gracias a las pociones de su abuela Marta.

-Pero Lisa podemos hacer unas, ¿no os acordáis las veces que las tuvimos que hacer para el profesor Mimtirl?

Se miraron las dos antes de contestar.

-No-Se atrevió a decir Lisa.

-Vamos Lisa como, ¿que no?-Muter paro de hablar para ver que decían pero como nadie dijo nada continuo-Bueno si no sabéis os are dos para vosotras y seguro que antes que las estrellas iluminen el cielo de la noche estaremos tomando el té con Dimitri.

Muter se levanto, sacando la varita del bolsillo y fue al árbol más cercano levantó la varita y susurro (Escurtos), una especie estrella pequeña paso por encima de la varita, pero Muter no se sorprendió, pero al contrario de Lisa y Lerta que estaban muy atentas a lo que hacia, cuando Muter se dispuso a tocar el tronco con la varita Charli el bebe se puso a llorar así que Lerta se puso a darle de comer. Muter continuo con su trabajo, cunado noto que estaba tocando el árbol con la punta de la varita se dispuso a trazar el palo de una escoba al terminar la tarea despego la varita del tronco y a los cinco segundos por donde había pasado la varita se despego del árbol un palo bien largo, el palo cayo al suelo y Muter volvió a puntar con la varita al palo y susurro (Ceopis), el palo tembló un rato y al poco tiempo salio otro palo idéntico a ese, Muter izo la misma operación para tener tres palos, lego se asentó al lado de Lisa y se puso a pensar.

Lisa al ver que pasaba el tiempo y el seguía ahí tan tranquilo le dijo:

-Muter, ¿que haces hay parado no ibas hacer tres escobas para poder llegar hoy antes de la noche?

-Si, pero lo que pasa es que no me acuerdo del conjuro que hace falta para que puedan volar y a demás nuestras escobas solo serán un palo largo y creo que va costar mucho volar.

Sin decir una sola palabra se pusieron a pensar los dos, mientras Lerta acostaba de nuevo a charli en la cesta y al ver que Lisa y Muter estaban quietos sin hacer nada ella no iba a ser menos a si que se asentó en un lado y se puso a hacer levitar unos palos que casualmente eran los que Muter iba utilizar para llegar volando a la ciudad, en ese preciso momento se le ocurrió una cosa a Muter.

-Podríamos ir a la ciudad haciendo levitar y nosotros montados en ellos, pero eso seria muy difícil olvidarlo-Dijo Muter decepcionado al ver que su idea no servia para nada.

-Si que podríamos lo único que tendríamos que hacer seria ir coordinados y ya esta, escuchad, Lisa tu te vas a poner en la izquierda, yo me voy a poner a la derecha de Lisa y tu Muter te vas a poner debajo de mi. Así yo levitare la escoba Muter, Muter ara levitar la de Lerta y Lerta tu aras levitar la mía así será muy difícil de caernos de los palos.

-¿Y que vamos hacer con charli y el chico?-Las ultimas palabras de Lisa las dijo señalando al pobre chico.

-Al chico lo podría convertir en un caracol y charli lo podrías llevar tu, Lerta lo único que tenemos que hacer es hacer un hechizo para que se te pegué bien al cuerpo y ya esta.

Mientras que Lisa le hacia un hechizo a Lerta para que llevara a charli, Muter se acercó al chico con la varita en la mano, el chico al ver que le estaba apuntando con una varita se asusto mucho. Pero no movió ni un músculo.

Apunto la cara del hombre y susurro (Cabiertum caracol). El hombre empezó a transformarse en un vulgar e inofensivo caracol, una vez ya transformado lo cogió y se lo metió en el bolsillo.

Una vez que todo estaba todo preparado empezaron a levitar los palos cuando ya le llegaban a la altura de las caderas, se montaron y empezaron a tomar cada uno su posición. Una vez puestos cada uno en su posición empezaron a aumentar de velocidad, al principio iban incómodos pero al pasar una media hora se acostumbraron. La vista desde esa posición impresionante los árboles parecía hormigas comparado con lo grandes que antes le parecía, conforme avanzaban se podía ver que muchos monos se subían a las copas de los árboles. Lisa no sabia por que miraban para arriba por que en esos tiempos ya era normal ver a magos volando con escobas, bueno en este caso eran palos pero más o menos es igual, Lisa miro para un lado y no vio nada luego giro la cabeza para el otro y tampoco vio nada, luego miro para atrás y vio la causa les perseguía un dragón Person. El tamaño de diecisiete metros que para se de la raza Person era un poco bajo.

-Tenemos compañía-Dijo Lisa-Tenemos que aumentar la velocidad para que no nos alcance.

Los palos aumentaron pero el dragón, se le acercaba cada vez más y más, el dragón se puso debajo de ellos.

-Lisa deja de hacer levitar mi palo y levita el de Lerta.

Muter dejo de levitar el palo de Lerta y rápidamente Lisa dejo de levitar el palo de Muter y paso al de Lerta.

Mientras Muter cayó en la espalda del dragón y se agarro al cuello fuerte, notaba que las escamas del dragón eran bastante fuertes, parecía que estaba montado encima de una armadura. El dragón empezó a dar giros bruscos para todos los lados pero Muter aguanto firme, el dragón vio que así no se conseguía liberar de Muter así que intento cogerlo con sus zarpas, Muter se puso en el centro de la espalda para que no pudiera cogerlo, paso un rato, a continuación se lanzo en picado, cuando faltaba dos centímetros planeo encima de las copas de los árboles, se puso de espalda a las copas de los árboles, haciendo que Muter se diera en las copas en toda la cara, siguieron dando jiros y volteletas una media hora. Cuando el dragón ya solo le quedaba fuerza para continuar volando lentamente paro de dar esos giros. Muter se sentó bien en su espalda y empezó a pasarle la mano por el cuello para que supiera que no quería hacerle ningún tipo de daño.

Al fin el dragón se dejo llevarse por Muter y este lo dirigió donde estaban las hermanas.

-Que sea la ultima vez que haces eso, sabes que por pelos me da otro mareo por el susto que me e llevado al verte encima de un dragón Person-Dijo Lerta que se le salían las lagrimas de los ojos.

-Tranquila mujer si no me ha pasado nada, y además este es aun joven no es muy peligroso. Si queréis os podéis montar conmigo y no ir en palos.

-Vale-Dijeron las hermanas casi al mismo tiempo haciendo eco.

Muter se puso debajo de ellas y contaron asta tres para saltar de los palos, una vez montadas en la espalda del dragón los palos bajaron en picado.

Se tiraron cuatro horas más volando sin ningún peligro a la vista. Pero cuando llegaron a un campo de grandes dimensiones pudieron ver que había dos hombres encapuchados, los hombres no se dieron cuenta de que ellos iban encima de un dragón.

Al pasar el campo se empezó a ver el castillo de Dimitri.

-Será mejor que nos bajemos del dragón, por si los centinelas del castillo nos vieran y empezaran lanzar hechizos o flechas de fuego-Dijo Lerta que mientras decía esas palabras estaba intentando despegarse de charli.

Cuando llegaron al camino de piedra que conducía a las puertas del castillo Muter hizo que el dragón se bajara de altura asta cuando llegaron su cuatro patas del dragón tocaron el suelo, bajaron del dragón y empezaron a andar en dirección a las puertas del castillo. Cundo iban a medio camino Lerta consiguió despegarse a su hijo charli.

-¿Quiénes sois?-Decía el guardia que había en la puerta, que era gordo y los dedos de la mano con la que sostenía la varita parecían morcillas de cerdo.

-Somos unos amigos de Dimitri que venimos a hacerle una visita-Dijo Lisa adelantándose a Muter.

-Desarmios.-Dijo el guardia, la espada y las tres varitas se fueron volando a la izquierda del guardia- Ahora podéis ver a Dimitri.

-Devuélvanos nuestras pertenecías o lo lamentará-Dijo Lerta.

-O que miedo un par de vagabundos, desarmados que dicen que quieren ver al señor Dimitri y que me arrepentiré si no le devuelvo sus pertenencias.-Dijo el guardia con sarcasmo y con una sonrisa en la cara.

Muter levanto la mano en dirección a la cabeza del guardia y pensó (Elesuora). El cuerpo del guardia se elevo, pero eran las orejas que le estiraban para arriba. El guardia empezó a dar gritos de dolor.

Lisa y Lerta cogieron su pertenencias y abrieron las grandes puertas que daba a una pequeña sala llena de guardias que cuando vieron a Muter elevando al guardia gordo por las orejas, sacaron la varitas, Lerta levanto la varita y dijo una palabra que nadie llego a escuchar, le salio una niebla blanca que se extendió rápidamente por la habitación, los guardias se cayeron durmiendo.

Muter dejo de estirarle al gordo de las orejas.

-Llévanos ante Dimitri si no quieres repita el estirón de orejas.

-Seguidme-Se limito a decir el guardia.

Tras recorrer muchos pasillos de piedra llegaron a una puerta de madera de roble, el guardia se acercó a la puerta toco cuatro veces y se abrió la puerta, se asomaron dos varitas que de ellas salio la misma niebla blanca que había utilizado Lerta.

Cuando Muter, Lisa y Lerta estaban despiertos se dieron cuenta que le habían quitado a charli, pero no podían hacer nada estaban sin fuerzas, y le vigilaban cuatro guardias, al otro lado de la puerta. Se encontraban en una mazmorra que al parecer y había sido ocupada antes, por los huesos que de un cadáver que había al lado de la puerta, la habitación solo tenia una ventana que era muy pequeña. Se pasaron dos días allí cayados lo único que hacían era comer cuando le traían la comida. Pero el cuarto día a las cinco en punto de la tarde se abrió la puerta y paso a dentro un hombre corpulento, con un corte en la mejilla derecha, sin duda era el era Dimitri.